viernes, 17 de junio de 2016

Miguel y Cecilia- recuerdos de Laura Kantor

Todo lo que escuché de mis abuelos Miguel y Cecilia, contado por sus hijos Ana y Jaime, eran cosas lindas. El abuelo a mamá la mimó cuanto pudo. Cuando ella era chica, ni bien cobraba su sueldo, le compraba una muñeca –que entonces eran de pasta o similar. Jamucho, su hermano, mi tío, también sistemáticamente, estampaba la muñeca contra el techo para ver de qué estaba hecha.

Era muy habilidoso y trabajador. Se levantaba tempranísimo a la mañana y se iba a su trabajo. Al igual que los maridos de sus hermanas, mi abuelo también trabajaba en Dreyfus. Inspeccionaba las cargas de los camiones. Cuando volvía llevaba a mamá a jugar a la plaza. Y luego, al taller.  Se había hecho uno en la terraza en donde hacía muchos trabajos en madera. A la abuela, que era bajita le había construido un banquito para apoyar los pies. Era perfecto, yo lo ví. Hecho de madera torneada, era lindísimo y sólido. También me contaron que había hecho hamacas para sus hijos. Tenía llena la terraza de macetas con plantas con flores. También tenía un gallinero.

Sé también que le gustaba caminar y se iba de caminata con tío Cacho Halperín.

Cada tanto hacía sidra. Al respect en la familia circulaba una anécdota. En una oportunidad, Miguel había preparado sidra. Estaba en plena etapa de maceración. Salieron todos juntos a pasear. Al volver se encontraron con que, por la fermentación, el recipiente en donde estaba la sidra había explotado….Jaime en cuatro patas trató de rescatar lo  que pudo.

Me hubiera gustado conocerlo.

La abuela Cecilia también era habilidosa y laboriosa. Ví una manta de verano, de hilo, para cama camera  hecha al crochet, finísima. Cosía muy bien, tipo alta costura. Una de sus hermanas estudió costura y le enseñaba a ella; trabajaron juntas en eso. Cuenta Ana que se iban a ver vidrieras de casas finas para “pescar” los modelos.

También escuché mencionar sus ricas mermeladas caseras. Como Jaime era tremendamente travieso, decían que revolvía la cacerola con el sombrero puesto para poder salir rápido al colegio cuando la llamaran por alguna perrería del tío.

Les gustaban los chicos. Y siempre tenía un lugar lleno de caramelos para cuando llegaban los sobrinos. También un cajón con lápices para cuando iban los Payró, chiquitos, para que tuvieran con qué entretenerse.

Como tantos inmigrantes judíos que venían de pasados sufridos, no hablaban de su pasado.

3 comentarios:

  1. Hola Isabel ! Mi nombre es Mario Jorge Kurlat ( 67 ) y despertaste en mí las ganas de " ver mi árbol " ( que tiene bastante en común con el tuyo o algo al menos ! Así que estoy recabando datos y, cualquier cosa que quieras saber a lo mejor te ayuda ver mis ramas en Heritage. Suerte ! Mario

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    1. Hola Mario. Vos dos primo hermano de Adriana y Silvia? Las hijas de Ita Kurlat y Arnoldo Korin. Pásame el nombre de tu árbol genealógico. El mío figura como Gerchunoff.

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    2. Hola Isabel ! Sí !! Ita Kurlat ( Chunche ) era hermana de mi papá ( el chino ) y de Lulo . Y Silvia y Adriana son primas mías aunque no nos vemos hace muchos años.
      Supongo que mi árbol es Kurlat...

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